urgencias-abogados

telefonos-de-abogados

presupuesto-de-abogado

alta-de-abogados-en-quieroabogado-2014Quiero Abogado

Quiero Abogado

Abogados-Consultas-Gratuita

hablar-reunir-con-abogado

Mostrando articulos por etiqueta: SQM

 

 

Dicho documento se ha elaborado con la colaboración del comité científico asesor para las Enfermedades de Sensibilización Central y distintas asociaciones de pacientes y familiares que padecen las secuelas de estas enfermedades. 

 

El documento en si, es una actualización del que ya existe y ha sido redactado en estrecha colaboración del comité científico asesor de Enfermedades de SSC y diferentes asociaciones de SFC, SQM y FM.

 

 

 

El texto se basa en tres pilares fundamentales que los toma a su vez como objetivos:

  • Aumentar la sensibilidad y conocimiento de estas enfermedades en el resto de la población.

  • Impulsar la formación de profesionales sanitarios en las Enfermedades de SSC.

  • Adaptar el actual modelo de atención para que tanto el acceso como la ayuda queden garantizados a todos los niveles de asistencia.

 

Durante medio año se han atendido y valorado distintas opiniones, tanto del colectivo médico como de familiares y enfermos sobre aspectos fundamentales del diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades que condujesen a la elaboración un documento fiable y certero, que sirviese como base sólida para mejorar la atención de estos pacientes.

 

Del mismo modo, se baraja la posibilidad de que una comisión formada por los mismos integrantes que firman este texto, haga un seguimiento y pueda evaluar tanto su evolución como su desarrollo.

Información sobre incapacidades laborales

Más información sobre Incapacidades


 

Vicente J Saiz Marco Abogado de Incapacidades
Por Vicente J. Saiz Marco - Abogado

 

Entrevista en elconfidencial.com del Letrado D. Vicente Javier Saiz Marco relativa a la problemática concesión de las prestaciones por incapacidad permanente http://www.elconfidencial.com/sociedad/2015-11-15/incapacidad-permanente-seguridad-social-arritimia-teleoperador_1096089/


 

El próximo sábado, 9 de Mayo a las 12.00h de la mañana, en la Plaza Jacinto Benavente de Madrid y en la Placa Sant Jaume de Barcelona, se celebran sendas concentraciones con el fin de conmemorar el Día Internacional de las Enfermedades de Sensibilización Central.

Desde esta web, quieroabogado.es, nos unimos a este día de concienciación con el único objetivo de dar voz y de defender los derechos de este colectivo que lucha con gran determinación, no sólo en la búsqueda del reconocimiento sanitario y social, que ansían y que se merecen, sino en el logro de lo que por ley les pertenece: su prestación por Incapacidad Permanente.

En el siguiente artículo, una enferma de Síndrome de Fatiga Crónia (SFC), Fibromialgia (FM) y Sensibilidad Química Múltiple (SQM) nos relata su día a día desde los comienzos de esta enfermedad, pasando por el periplo en busca de diagnóstico hasta la cosecución de su merecida prestacion por Incapacidad Permanente Absoluta de manos de Vicente Javier Saiz Marco.

 

Mi cuerpo se estremeció de dolor bajo las sabanas. Los ojos me ardían. La garganta y la boca las tenia secas como un esparto. No pude evitar pensar en que la gripe había anidado en mi cuerpo. En el calendario asomaba septiembre, los días eran largos y el calor en la calle, intenso. Estaba quieta, salvo por algún que otro escalofrío, que hacía que pegara pequeños botes en la cama. Mire el reloj, las seis. En pocos minutos debía de saltar de la cama y ponerme en marcha…. Pero cómo? Si probaba a moverme, el dolor era insoportable. Intente incorporarme en busca de un termómetro y un vaso de agua que me calmase el fuego que salía de mi garganta. Era increíble, pero mi cuerpo no respondía. Mis piernas no me sujetaban. Los brazos parecían de mantequilla, pues los notaba flojos y caídos, sin fuerza. Me arrastre como pude hasta el objetivo. Al coger el vaso, note una punzada de dolor en mis manos que jamás había sentido. Comencé a marearme y a tambalearme. Solo quería volver a la cama… Me sentía inútil y desvalida fuera de ella. Recorrí como pude la pequeña distancia que separaban el baño y el dormitorio y me derrumbe sobre las sabanas con la misma sensación de haber corrido un maratón. Estaba exhausta. Comprobé la temperatura en el termómetro. Treinta y nueve grados. Normal que me sintiese así, tenía una fiebre altísima. Llamaría al trabajo. En estas condiciones no podría ir al menos en un par de días. Ahora sonrío con nostalgia al recordarlo, poder pensar con esa inocencia en lo referente a mi salud, lo echo de menos. En ningún momento sospeche que jamás podría volver a trabajar, que mi vida cambiaria para siempre y que ese fatídico día, era el primero de un largo periplo hasta conseguir descubrir que le pasaba a mi cuerpo.

 

 

Septiembre avanzaba y mis dolores y cansancio también. La desesperación comenzaba a hacer mella en mi estado de ánimo. Mi médico de cabecera ya no sabía que hacer conmigo. Su diagnostico de gripe fuerte abarcaba un par de semanas como mucho, no un mes. La fiebre había remitido un poco pero, muchos días no lograba que bajase de treinta y ocho grados ni con todos los antitérmicos del mundo. La butaca repleta de cojines que evitasen cualquier rozamiento era mi mejor refugio. La cama ya solo me servía cuando el sueño me rendía y caía sin pensar, si no era como estar en un potro de tortura. Mi cuerpo no respondía ante nada ni ante nadie. Los dolores eran tan intensos que me impedían moverme. El cansancio era tan demoledor, que hasta abrir los ojos se había convertido en una tarea que requería de gran esfuerzo. Los ruidos me aturdían, los olores me molestaban, las conversaciones ajenas me agotaban… Solo quería descansar para sentirme mejor. Pero el descanso era una como utopía, pues nunca llegaba. Tenía que hacer algo. En la soledad de mi aislamiento, solo podía pensar en que algo muy malo le sucedía a mi cuerpo. Todos estos síntomas que jamás había sentido y esa pérdida tan bestial de kilos, me llevaban a pensar que algo se me estaba pasando por alto y al médico también. El solo pensaba que lo que me sucedía era producto de una depresión nerviosa producida, en mayor parte, por el alejamiento que mantenía con mi familia. Hacía ya tres años que yo vivía en Madrid, feliz e independiente con mi pareja, por el que di el paso de trasladarme de cuidad. Añoraba a mi familia, pero yo estaba segura de que hasta ese punto, no.

 

Comencé a navegar por internet buscando algo o alguien que pudiese entenderme y ayudarme. Comencé a barajar alternativas a la medicina tradicional. Visite a una homeópata, que me receto cien mil cosas y lo único que consiguió fue exacerbar todavía más mis síntomas. Fue ella la primera que me descubrió un posible diagnostico. Síndrome de Fatiga Crónica. El nombre me pareció ridículo. Parecía una especie de broma, como si se tratase de algo carente de importancia. Pero me puso sobre el camino correcto. Seguí esta línea de investigación en internet en busca de pacientes que sufriesen lo mismo que me ocurría a mí. Descubrí que había cientos de personas que se encontraban en mi misma situación, desesperadas, asustadas e impotentes ante la incomprensión que esta enfermedad generaba a todos los niveles. Siempre es más fácil tratarte de loco y mentiroso, que reconocer que es una enfermedad que se escapa del entendimiento o de la comprensión. Encontré asociaciones que luchaban por el reconocimiento de cientos de pacientes que sufrían en silencio este tipo de enfermedades, Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia y Síndrome de Sensibilidad Química. Ellos me ayudaron y me aconsejaron. Llevaban más tiempo que yo luchando con este trío tan desalentador y aunque me auguraban un futuro incierto con respecto a mis dolencias, me sentía aliviada al comprobar que no estaba loca. Que lo que me pasaba era tan real como el hecho de respirar.

Información sobre incapacidades laborales

Más información sobre Incapacidades


 

Vicente J Saiz Marco Abogado de Incapacidades
Por Vicente J. Saiz Marco - Abogado

 

 
Aunque me sentía un poco más optimista al haber encontrado un posible diagnostico, todavía no había encontrado ningún médico que me lo confirmase clínicamente. El Hospital Carlos III me dejo por imposible, después de miles de pruebas y aunque la fiebre seguía estando ahí, los dolores me incapacitaban para llevar una vida mínimamente digna y el cansancio me impedía dar tres pasos seguidos.  Ellos seguían confirmando que no pasaba nada. Me recetaron ansiolíticos, antidepresivos, analgésicos que lo único que hacían era envenenarme cada día más, sin notar alivio alguno en cualquiera de mis síntomas. Solo una doctora se atrevió a mencionar y a escribirlo en un papel en blanco, sin carácter oficial. “Puede que se trate de un posible Síndrome de Fatiga Crónica de carácter post viral, pues tus análisis dan positivo en el virus de Epstein Barr” Es decir, que todo esta sintomatología tan brutal, la había desencadenado la mononucleosis que pase a finales de verano… Jajá.., así que gripe fuerte!! MI incompetente médico de cabecera no había sabido distinguir una mononucleosis de una gripe. Como para que entendiese esto. Fueron días muy duros, de desconcierto, de impotencia. No sabía a quién acudir. Ya no sabía en quien confiar.

Siguiendo consejos de todo el mundo, me incline por la acupuntura. Todos decían que esos dolores tan intensos que sufría tenían solución con esta disciplina. Las agujas penetraban en mi cuerpo produciéndome un dolor insoportable, que yo aguantaba con lagrimas, pensado que el alivio lo encontraría seguramente en próximas citas. No fue así. Cada vez que me sometía a una nueva sesión, salía más deteriorada y ese esfuerzo, me suponía una recaída tan severa, que  necesitaba días de recuperación para sentir un poco de alivio. Suspendí la terapia con la desesperanza de que a mí, algo que a la gente le funcionaba de maravilla, me había fallado.

Las malas noticias iban llegando. En mi trabajo ya no podían darme más tregua. Necesitaban a alguien que se hiciese cargo de todo lo que yo había dejado pendiente. Fueron las lágrimas más amargas. Me había preparado a conciencia para ese puesto. Me encantaba y era feliz, tras haber luchado por conseguirlo. Todo se escapaba como arena entre los dedos. Mi independencia, mi libertad y ahora mi sustento. Me quedaba la baja. Pero desafortunadamente, tampoco duro mucho tiempo. Según el médico de cabecera y el INSS yo estaba lista para trabajar. Me miraba al espejo y me entraba la risa desconsolada. Tan solo habían pasado unos meses y ya no era ni la sombra de la mujer que un día fui. Famélica, incapaz de dar un paso fuera del sofá o la cama, siempre cansada, siempre aturdida, siempre dolorida… Me consideraba una persona decidida, trabajadora, independiente, intelectualmente activa. Todo lo contrario a lo que la imagen del espejo me devolvía. Los libros se apilaban encima de la mesa esperando a que alguien abriera sus tapas. Familia y amigos me los traían para que me diesen un poco de consuelo y yo me sentía incapaz de leer mas allá de la tercera página. No podía concentrarme. Mi estúpido cerebro no conseguía enlazar las palabras para dar sentido al argumento. Todo se había vuelto tan difícil… Era desalentador.

Volví a Internet. Una de las asociaciones me hablo de un medico en Barcelona, que tenía una Unidad de Síndrome de Fatiga Crónica, el DR. Fernández- Sola. Todos hablaban de él maravillas, como si hubiesen encontrado al mismísimo mesías. No lo dude ni un solo momento y llame. La lista de espera era larga, pero al decir que venía de la asociación y contar a su enfermera mi precario estado de salud, me dio cita lo antes posible. No me lo podía creer. Después de mucho tiempo de oscuridad, por fin un rayo de luz asomaba a mi vida.

Preparamos el viaje a conciencia.  Tanto mi pareja como yo, sabíamos que iba a ser muy duro para mi permanecer inmóvil durante horas en el coche. Realmente, se me hizo eterno. Pero la esperanza aliviaba el sufrimiento. Barcelona se me presento como un oasis en el desierto.

El doctor lo tuvo clarísimo desde el primer momento. Toda la batería de análisis que le llevaba, así como las pruebas que me realizo confirmaban nuestras sospechas. Diagnostico. Síndrome de Fatiga Crónica de origen post viral de grado III/IV  así como Fibromialgia asociada de carácter grave. Presenta Síndrome de Sensibilidad Química de carácter moderado así como Síndrome seco de mucosas. Las palabras del médico todavía resuenan en mi mente seis años después. “No quiero que pienses que soy crudo, quiero ser lo más realista posible para te hagas cargo de lo te sucede. Tu vida no volverá a ser la misma. Tienes una enfermedad muy invalidante que, ahora mismo y se prevé que en un largo periodo de tiempo, no tiene ni tendrá cura. No podrás trabajar, tu actividad diaria se va a reducir drásticamente, todo va a cambiar. Yo te voy a proporcionar medicación que te aliviara parte de la sintomatología, pero no la erradicara. MI más sincera recomendación es, que te adaptes lo antes posible a tu enfermedad, tanto física como mentalmente. Ahí es donde vas encontrar el verdadero alivio porque aprenderás a escuchar a tu cuerpo y a darle descanso o actividad, según lo requiera en cada momento.”

Al salir de la consulta llore como nunca con una mezcla de desconsuelo,  por esa vida que no iba a recuperar pero, también de alivio, por haber encontrado al fin un diagnostico que realmente probaba a todo el mundo e incluso a mi misma que en muchas ocasiones había llegado a dudarlo, que no estaba loca, que no me lo inventaba y que tampoco quería vivir del cuento, como algún que otro médico me había insinuado.

Con los meses el temido momento del tribunal médico llego. Jamás pensé que media hora de reloj iba a resultar tan nefasta para mi autoestima y tan traumática para mi vida. La doctora se erigió en juez y sin concederme el beneficio de la duda, emitió su veredicto sin importarle lo mas mínimo lo que yo contaba ni los informes que le aportaba de mi médico. Según ella, mi situación solo me reportaba beneficios económicos al aspirar a una pensión, que era un tercio de lo que yo ganaba trabajando, beneficios emocionales al lograr que mi familia, amigos y pareja,  estuviesen pendientes de mi y beneficios sociales, al considerar que el resto de la humanidad se apiadaría de mí y me trataría de forma especial. La charla, unilateral por supuesto,  porque yo solo tenía ganas de llorar, la corono con la siguiente frase lapidaria “Además no te quejes. Afortunadamente eres mujer y tu marido te puede mantener….”

Mi ánimo cayó por los suelos. Me destrozo anímicamente. NO me podía creer que un profesional médico estuviese tan ciego al no ver la realidad de mi situación y que encima dudase del informe de un colega que describía mi enfermedad al detalle.

Mi marido… Mi pareja en aquel entonces fue mi más férreo apoyo. Siempre me entendió y me apoyo. Creyó en mí, cuando mucha gente nos dio la espalda. Fue el que me animo a acudir a la justicia para reclamar, no solo el derecho a ser una enferma de primera, sino a reclamar mi pensión. El camino fue duro y largo. Pero  el Tribunal Superior de Justicia de Madrid me devolvió parte  de esa dignidad que poco a poco había ido perdiendo e incluso que algunos profesionales, me habían robado.

Años después solo me queda reconocer las palabras sabias del Doctor Fernández-Sola… En la adaptación está la clave del éxito. Jamás recuperare mi vida anterior, pero cada día lucho por ser feliz con mi vida actual. Hoy he conseguido salir de la cama y de la butaca y pasar días medianamente normales. Las crisis, cuando sobrevienen, las paso pensando siempre que mañana será un día mejor, y que podre hacer algo más de lo que he hecho el día anterior. He firmado la paz con mi cuerpo y con mi mente; les escucho, les atiendo y les mimo, porque solo con ellos llegare hasta el final del camino.

Enferma de SFC, Fibromialgia y Sensibilidad Química.

Defendida por Vicente Javier Saiz Marco, abogado.

 


 

En esta ocasión estamos ante el caso de una trabajadora cuya profesión habitual es la de administrativa. Presenta importantes secuelas derivadas del Síndrome de Sensibilización Central que padece y además asocia otras patologías que se detallan más adelante. La trabajadora solicita las prestaciones de Incapacidad Permanente pero el INSS deniega su petición. El 4 de marzo de 2014, el Juzgado de lo Social de Guadalajara reconoce a la trabajadora afecta de Incapacidad Permanente Absoluta. El INSS recurre la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla – La Mancha, pero este último juzgador, con fecha 3 de febrero de 2015, dicta sentencia confirmando el fallo impugnado por el INSS, y por tanto, reconociendo el derecho a la trabajadora de ser acreedora de las prestaciones por Incapacidad Permanente Absoluta.

Ahora nos remitimos a los antecedentes y a un análisis más detallado del proceso.

La trabajadora ha acumulado múltiples procesos de baja por Incapacidad Temporal desde el año 2007 a causa de las patologías que padece y que se reflejan a continuación:

Fibromialgia grado II/III
Síndrome de Fatiga crónica con déficit de memoria reciente y concentración
Síndrome del Intestino irritable
Síndrome de Sensibilidad Química múltiple I/IV
Trastorno del sueño crónico
Síndrome de apnea del sueño
Trastorno adaptativo mixto
Y otras patologías trauma- reumatológicas.

 

Dada la sintomatología de la paciente esta está siendo tratada en la Unidad del Dolor. Por lo que, está limitada para desarrollar cualquier actividad laboral de forma continuada y estable por dolor y afectación a vida diaria.

 

En 2013, tras solicitar las prestaciones por incapacidad permanente (IP), el INSS resuelve denegar la petición de la trabajadora. La Entidad Gestora considera que las lesiones que padece no revisten entidad suficiente como para ser constitutivas de reconocimiento de las prestaciones solicitadas. No estando de acuerdo con tal resolución, la trabajadora presenta reclamación previa que acaba siendo desestimada por el INSS.

 

Agotada la vía administrativa, la trabajadora inicia la vía judicial interponiendo demanda ante los Juzgados de lo Social de Guadalajara. Tras la celebración del juicio, se dicta sentencia favorable que reconoce a la trabajadora afecta de Incapacidad Permanente en grado de Absoluta en base a los siguientes motivos “… de la valoración de la prueba practicada resulta acreditado que las limitaciones orgánicas y funcionales que actualmente presenta la demandante a nivel físico, por dolor continuo y afectación concentración y memoria reciente, de la pluripatología sufrida por la actora, justifica, a nuestro criterio y al de los informes médicos a que hicimos referencia, la incompatibilidad con la realización actual de una actividad laboral reglada, con la dedicación, continuidad y rentabilidad a que nos hemos referido en los fundamentos jurídicos precedentes.”

Información sobre incapacidades laborales

Más información sobre Incapacidades


 

Vicente J Saiz Marco Abogado de Incapacidades
Por Vicente J. Saiz Marco - Abogado

 

No estando de acuerdo con el criterio judicial, el INSS recurre la sentencia en suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla – La Mancha. La trabajadora se opone al recurso presentando escrito de alegaciones.


Finalmente, el TSJ de Castilla – La Mancha valida la Sentencia del Juzgado de lo Social de Guadalajara y dictamina que “atendiendo al estado patológico de la actora […], así como las limitaciones que de él se derivan y, poniendo en relación con la definición de la incapacidad permanente absoluta, entendida como la situación en la que se encuentra el trabajador que, en función de sus dolencias y, especialmente, de las limitaciones que las mismas implican, se encuentra inhabilitado para llevar a cabo y concluir acertadamente cualquier tipo de trabajo por liviano o sedentario que sea, necesariamente conducen al acogimiento de la pretensión objeto de demanda, tal y como acertadamente resolvió el juzgador de instancia, puesto que la descripción de su estado de salud, íntegramente considerado y valorado en su conjunto, como no podía ser de otra forma, dado el carácter unívoco del ser humano, junto con los impedimentos o limitaciones que suponen desde el punto de vista profesional, acreditan de forma fehaciente que, tanto dolencias como secuelas, revisten la entidad suficiente para poder extraer la conclusión de que la demandante se encuentra imposibilitada para desempeñar cualquier actividad de carácter laboral, por simple o liviana que sea, en tanto que las patologías padecidas, por su diversidad, importancia e intensidad, no permiten entender que en la afectada por las mismas se pueda apreciar la permanencia de las facultades necesarias para llevar a cabo una prestación de carácter laboral con las mínimas exigencias predicables en cualquier faceta profesional, de habitualidad, dedicación, y eficacia, a fin de hacerla acreedora a la correspondiente contraprestación económica, a no ser exigiendo de la misma un sacrificio desproporcionado y creando un riesgo para su salud ajeno y no predicable de la finalidad en la que se traduce la prestación de carácter laboral.”


Y al haberlo entendido así el Juzgador de instancia se impone la confirmación de la resolución impugnada, desestimando el recurso planteado por el INSS.

En definitiva, el TSJ de Castilla – La Mancha al igual que el Juzgado de lo Social de Guadalajara, consideran que la trabajadora padece unas secuelas crónicas, irreversibles y de suficiente gravedad para ser acreedora de las prestaciones de Incapacidad Permanente Absoluta con derecho una pensión del 100% de su base reguladora.



Este proceso judicial ha sido defendido por el Letrado Vicente Javier Saiz Marco http://www.abogadoincapacidadpermanente.com/

 

                                   <<Caso Real nº 29                              Caso Real nº 31 >>


 

Sentencia del Juzgado de lo Social de Guadalajara de 4 de marzo de 2014

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla - La Mancha de 3 de febrero de 2015

 

 Descargar Documento Completo en PDF.


 

España ha reconocido oficialmente la sensibilidad química múltiple (SQM) al incorporarla a su Clasificación Internacional de Enfermedades o CIE (el sistema con el que la Sanidad clasifica y codifica sus diagnósticos). Esta es la fórmula autorizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que un gobierno —bajo ciertas pautas— pueda oficializar las dolencias de sus ciudadanos que ella aún no ha catalogado a nivel internacional.

De esta forma España se suma a la lista de países que reconocen la SQM como Alemania (2000), Austria (2001), Japón (2009), Suiza (2010) o Dinamarca (2012).

El proceso se ha llevado a cabo a través de una Proposición no de Ley (PNL) presentada por la diputada María del Carmen Quintanilla del Partido Popular; tras una petición que le hizo llegar el Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (Fodesam), con la colaboración del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


Un reconocimiento largamente esperado

El reconocimiento era una antigua reivindicación del creciente número de afectados por esta enfermedad, que arrastran un calvario cotidiano porque “muchos de los productos químicos comunes en la vida diaria les pueden causar reacciones como dificultades para respirar, palpitaciones, vómitos, irritaciones en la piel o dolores de cabeza recurrentes —apunta la diputada popular—. Por ello, la SQM cambia la vida de quienes la padecen y los obliga, en muchos casos, a vivir con innumerables medidas de prevención para no entrar en contacto, ni en el aire, con esos productos”. Así, salir a la calle o entrar a una tienda pueden ser, para estas personas, tarea prácticamente imposible.

A este padecimiento se le añade el del inadecuado trato que muchos de estos enfermos reciben por parte del sistema sanitario, situación que se espera que el reconocimiento de la enfermedad ayude a cambiar progresivamente.

Pero si algo representa la inclusión de la SQM en la CIE, es lo más elemental para un enfermo: que se reconoce su existencia sanitario-legal. Porque lo que no aparece en la CIE queda en un "limbo" administrativo, que para los pacientes de SQM implica “una situación de completa indefensión —como admite la iniciativa en su exposición de motivos—, puesto que más allá de sufrir sus dolorosos efectos, no pueden recibir por parte de los sistemas públicos de salud la atención que merecen”.

Por ello, la PNL señala que su finalidad es “dar un reconocimiento a esta enfermedad física asociada a la exposición a sustancias químicas tóxicas y facilitar de este modo el manejo clínico y jurídico de la misma” para permitir a sus afectados “disfrutar de los derechos básicos en materia de salud, asistencia y demás derechos derivados reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por las Cartas Magnas de todos los países democráticos”.

"Es una cuestión de justicia —expone la diputada popular—. La mejor solución en estos momentos para que puedan salir de la situación de indefensión en la que se encuentran hasta ahora."


Un tremendo calvario

“La situación de estas personas es muy difícil —destaca Carlos de Prada, presidente del Fodesam—. Como ha señalado María del Carmen Quintanilla, su intolerancia a sustancias sintéticas frecuentemente empleadas en la sociedad actual, aún a niveles bajos aparentemente ‘aceptables’ para otras personas les dificulta extraordinariamente su vida cotidiana porque los obliga con frecuencia a vivir confinados en su hogar, casi como ‘personas burbuja’; y a ponerse mascarilla las escasas veces que salen a la calle, en medio de la incomprensión general”.

La SQM afecta al sistema nervioso central, pero también puede provocar disfunciones en otros sistemas como el respiratorio, el gastrointestinal o el cardíaco. Se trata de una “enfermedad emergente” de “naturaleza” crónica y “tóxico ambiental” que —como indica la PNL— provoca una “respuesta fisiológica frente a multitud de agentes y compuestos químicos” que pueden encontrarse en ambientadores, colonias, productos de aseo personal, de limpieza, comida, agua del grifo, ropa, cosmética, tabaco… Por todo ello, aunque como en otras enfermedades la SQM tenga grados y sus síntomas varíen según los parámetros de salud y entorno “químico” del enfermo, es un problema de difícil manejo, que además “limita de forma muy notable la calidad de vida”, observa la PNL.

“El Parlamento Europeo la incluye dentro del número creciente de enfermedades vinculadas a factores medioambientales”, resalta la PNL. “No en vano —advierte María José Moya, responsable del SISS y enferma grave de SQM—, vivimos en una sobreabundancia diaria de sustancias sintéticas, cada una con un nivel distinto de certeza o incertidumbre sobre sus efectos en la salud, tanto de forma individual como en sinergia entre ellas. Que apareciera algo como la SQM era cuestión de tiempo”. 

Cronología del proceso que ha llevado al reconocimiento

“La situación de inicio ha sido compleja —explican desde el Fodesam y el SISS—. Por un lado, España se encuentra en pleno proceso de cambio de su CIE actual  a otra nueva (de la 9-MC, con la que lleva más de 15 años; a la 10-MC, en elaboración); y por otro, su sistema sanitario permite dos CIEs para diagnosticar (la 9-MC o la CIE-10, según la comunidad autónoma y el tipo de centro).

Ante tal complejidad la petición de oficializar la SQM se realizó a través del Congreso de los Diputados, que tramitó la solicitud como PNL gracias a la diputada María del Carmen Quintanilla en abril de 2013. Su tramitación ante la Comisión de Sanidad empezaría el 6 de noviembre de ese año.

Tras año y medio de gestiones el resultado final ha sido integrador. Mientras que el Ministerio de Sanidad recogía el testigo para avanzar lo que el borrador de la PNL demandaba durante su trámite (esto es, la inclusión de la SQM en la actual CIE-MC); el Congreso, en la redacción final de su PNL ha instado al Gobierno a incluir la SQM en la próxima CIE-MC, propuesta que aprobó el 11 de junio con el voto unánime de todos los grupos de la Comisión presentes: PP, PSOE, IU, CiU y UPyD.

Para finalizar el proceso el Ministerio ha recibido en julio, con una actualización en septiembre tras el paréntesis estival institucional, un amplio informe sobre SQM elaborado por el SISS como soporte documental al proceso ahora abierto de ejecución de la PNL.


Próximos pasos

“Reconocida ya la SQM —comentan el Fodesam y el SISS— se debe hacer un seguimiento para favorecer su implementación total y correcta en el sistema sanitario, y por todos sus profesionales. En este sentido, el informe que se ha entregado al Ministerio brinda unas primeras recomendaciones".

“Además, el informe —recuerda su autora, María José Moya— ofrece información inédita y documentación muy diversa sobre la SQM en relación a los países que la reconocen, la Unión Europea, la OMS, España…; y reseña más de cien investigaciones de calidad (“peer-reviewed”) realizadas hasta 2014. Se trata de un trabajo que no se había hecho hasta ahora y que difundiremos entre los profesionales e interesados, ya que creemos que facilitará la adecuada comprensión de la enfermedad y la forma de afrontarla por parte del sistema sanitario”.

 


Estás Aquí: Nociones generales de derecho laboral Mostrando articulos por etiqueta: SQM

 

           QuieroAbogado en

             Redes Sociales

 Google +

Google+

  

Twitter

Twitter

   

Facebook

Facebook

   

alta-de-abogados-en-quieroabogado

Más de 200 Abogados Colaboradores

                ¡Síguenos!                      Altas limitadas a 500 letrados