Abogada Laboralista especialista en Seguridad Social y Derecho Laboral

Abogado colegiado nº 118.246, Ilustre Colegio de Abogados de Madrid
El Juzgado de lo Social de Barcelona declara la nulidad del despido de trabajador que estaba de baja por accidente de trabajo
La Sentencia de despido nulo se dicta en aplicación de la resolución del TJUE

En el presente caso, el trabajador fue contratado en abril de 2014 con categoría profesional de ayudante de cocina a jornada parcial. Después de varias modificaciones, el trabajador empezó a prestar servicios  a jornada completa y con categoría profesional de Jefe de cocina.


En octubre de 2014 sufrió un accidente de trabajo al resbalar en la cocina del restaurante donde trabajaba. Como consecuencia de la caída se disloca el hombro y causa baja médica. Un mes más tarde la empresa comunica carta de despido con el siguiente tenor literal: 
Lamentamos poner en su conocimiento que hemos adoptado la determinación de dar por concluida la relación laboral que le une con la empresa, procediendo a su inmediato despido con efectos del día de la fecha. La razón que fundamenta esta decisión es debida a no alcanzar las expectativas establecidas por la empresa ni el rendimiento que la empresa considera adecuado o idóneo para el desempeño de sus tareas en su puesto de trabajo. Los hechos expuestos son sancionables con el despido a tenor de lo dispuesto en el art. 54 del  Estatuto de los Trabajadores


En cuanto a la evolución médica del trabajador, cabe constatar que primero fue inmovilizado y tras las pruebas realizadas se aprecia rotura trabecular subcortical epifisaria del cóndilo humeral. Después de 2 meses se vuelve a realizar resonancia magnética que evidencio persistencia de signos de rotura ligamento colateral cubital, por lo que fue intervenido quirúrgicamente, realizando ligamentoplastia LCC con tendón palmar mayor. Es dado de alta en julio de 2015. Posteriormente persiste sintomatología de dolor, inestabilidad articular y pérdida de fuerza en la extremidad superior izquierda. 


El trabajador manifiesta que el despido ha sido fruto de su negativa a la propuesta del empleador  de pedir de forma anticipada el alta médica e incorporarse a su empresa. Considera que se ha vulnerado su derecho fundamental a la integridad física, y que ha sido despedido tras sufrir un accidente de trabajo, entendiendo que es un despido discriminatorio, solicitando se declare la nulidad del mismo, reclamando asimismo, los salarios de tramitación, indemnización por daños morales y materiales.


Por su parte, la empresa alega que el despido a un bajo rendimiento por parte del empleado, por lo que, entiende ajustado a derecho el despido practicado.


El Juzgador de instancia plantea una cuestión prejudicial que cuenta ya con resolución por parte del tribunal de Justicia de la Unión Europea y a la que se puede acceder haciendo click aquí.


"La Directiva 2000/78/CE del Consejo, de 27 de noviembre de 2000 (EDL 2000/90175), relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empleo y la ocupación, debe interpretarse en el sentido de que:
- El hecho de que el interesado se halle en situación de incapacidad temporal con arreglo al Derecho nacional, de duración incierta, a causa de un accidente laboral no significa, por sí solo, que la limitación de su capacidad pueda ser calificada de "duradera", con arreglo a la definición de "discapacidad" mencionada por esa Directiva, interpretada a la luz de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, aprobada en nombre de la Comunidad Europea por la Decisión 2010/48/CE del Consejo, de 26 de noviembre de 2009 (EDL 2009/306752).
- Entre los indicios que permiten considerar que tal limitación es "duradera" figuran, en particular, el que, en la fecha del hecho presuntamente discriminatorio, la incapacidad del interesado no presente una perspectiva bien delimitada en cuanto a su finalización a corto plazo o el que dicha incapacidad pueda prolongarse significativamente antes del restablecimiento de dicha persona
.”


Teniendo en cuenta estos mandatos valorativos, continua la sentencia señalando que “… A la luz de tales elementos fácticos, y respecto del segundo pronunciamiento de la sentencia comunitaria, sólo puede concluirse -como va se ha anticipado- que, en la fecha del despido, 26.11.14, estando el demandante en situación de "incapacidad temporal" por causa del accidente laboral sufrido el 3.10.14, la limitación que padecía el demandante no "presentaba una perspectiva bien delimitada en cuanto a su finalización a corto plazo" -como se objetiva en la resonancia magnética de 14.11.16, pocos días antes del despido- y, en todo caso, que la misma "se prolongó significativamente" hasta completar un período de casi diez meses (al no emitirse el alta médica emitida por la mutua de accidentes en fecha 20.7.15), persistiendo incluso a partir de tal fecha sintomatología e inestabilidad articular que ha justificado que siguiera recibiendo tratamiento por parte de la sanidad pública. Se constata, pues, que la limitación del demandante ha sido notablemente más "duradera" que las de las Sras. Nuria -y Purificación (5 y 3.5 meses, respectivamente) demandantes en la STJUE 11.4.13 " Nuria " de obligada referencia.


La situación analizada, al concurrir ambos "indicios" indicados por la sentencia comunitaria, -la evidencia, ya en la fecha del despido de no recuperación a corto plazo, confirmada por la significativa prolongación de la incapacidad temporal hasta un total de casi "10 meses (desde el accidente hasta el alta médica)- debe ser considerada indiscutiblemente una "limitación duradera" y por consiguiente, una situación de "discapacidad" a efectos de la Directiva 2000/78 (EDL 2000/90175).”


El Juzgador de instancia entiende que después de que el trabajador haya superado el periodo de prueba, y tras ampliar la jornada de parcial a completa, prorrogando el contrato temporal  hasta el límite de duración máxima evidencia que las alegaciones en la carta de despido no son ciertas (recordemos que la empresa alega que el trabajador es despedido por no alcanzar las expectativas establecidas por la empresa ni el rendimiento que la empresa considera adecuado o idóneo para el desempeño de sus tareas  en su puesto de trabajo).

A criterio del Juez la empresa no ha aportado ninguna explicación objetiva y razonable de los motivos del despido, que pudiera desvirtuar los indicios de la intencionalidad discriminatoria del despido.


La convicción del magistrado es que el despido impugnado debe calificarse de directamente discriminatorio por causa de discapacidad, por lo que condena a la empresa a la readmisión del trabajador, a que le abone los salarios de tramitación desde la fecha del despido hasta la readmisión, más el abono de una indemnización resarcitoria por daños morales y por daños materiales.


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